Incluso la falta temporal de oxígeno puede afectar el desarrollo cerebral de los bebés de pretérmino

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Incluso la falta temporal de oxígeno puede afectar el desarrollo cerebral de los bebés de pretérmino
Incluso la falta temporal de oxígeno puede afectar el desarrollo cerebral de los bebés de pretérmino
Incluso la falta temporal de oxígeno puede afectar el desarrollo cerebral de los bebés de pretérmino
Un equipo de investigadores evaluó los efectos de la hipoxia leve después del nacimiento prematuro, descubriendo que puede tener impactos significativos en el cerebro en desarrollo. (OHSU/Christine Torres Hicks)

Los investigadores de Oregon Health & Science University han hecho un descubrimiento preocupante sobre la salud cerebral de los bebés de pretérmino: Una falta leve y temporal de oxígeno que muchos bebés nacidos prematuramente pueden experimentar tiene un impacto significativo en el desarrollo cerebral a largo plazo, y puede dificultar la memoria y el aprendizaje en la adolescencia y la edad adulta.

El estudio nuevo fue publicado hoy en el Journal of Neuroscience.

Mientras reciben atención en la unidad de cuidados intensivos neonatales, o NICU, los bebés de pretérmino pueden experimentar un bajo nivel de oxígeno en sus tejidos y células, lo que se conoce clínicamente como hipoxia. Debido a que muchas complicaciones de nacer prematuramente pueden comprometer el flujo de oxígeno y los bebés prematuros tienen un control respiratorio y una función pulmonar inmaduros, los eventos hipóxicos intermitentes cortos pueden ser comunes.

Estudios previos se han centrado en el efecto de eventos hipóxicos graves o prolongados asociados a lesiones cerebrales, inflamación y convulsiones en niños mayores o adultos. Este es el primer estudio que explora la susceptibilidad del cerebro a una hipoxia intermitente leve en el periodo de pretérmino.

Stephen Back, M.D., Ph.D. (OHSU)

“El mensaje aleccionador de esta investigación es que la hipoxia, incluso cuando es leve a moderada, no es benigna y las consecuencias podrían ser considerables”, dijo el Dr. Stephen Back, Ph.D., profesor de pediatría en la School of Medicine de OHSU y autor principal del estudio.

"Estos episodios de hipoxia están atacando funciones muy fundamentales del cerebro que son vitales para la salud a largo plazo. Esencialmente, un solo mal día en la NICU podría ser suficiente para cambiar la trayectoria del desarrollo del cerebro a lo largo de la vida".

Art Riddle, M.D., Ph.D. (OHSU)

El equipo de investigación, dirigido por el Dr. Art Riddle, Ph.D., profesor asistente de pediatría en la School of Medicine de OHSU, utilizó un modelo de ratón para evaluar los efectos de la hipoxia leve después del nacimiento prematuro. Los investigadores descubrieron un mecanismo en el hipocampo, la parte del cerebro responsable de la memoria y el aprendizaje, que puede explicar, al menos en parte, por qué ocurren estos impactos.

Al evaluar el tejido cerebral en los ratones después de eventos hipóxicos intermitentes, los investigadores encontraron que la comunicación neuronal se vio afectada. En particular, la comunicación se vio obstaculizada entre la región del hipocampo y la corteza, la capa más externa del cerebro responsable del razonamiento y la resolución de problemas. Además, las neuronas en el hipocampo maduraron de forma anormal y no se recuperaron en la edad adulta.

El descubrimiento podría informar el tratamiento

La comunicación neuronal es una función crítica: Es la forma en que el cerebro envía mensajes hacia y desde diferentes regiones para transmitir información crítica por todo el cuerpo. Si la comunicación neuronal se ve comprometida, puede afectar la función humana, incluidas las tareas físicas como la respiración y el movimiento y las cognitivas como la regulación emocional, el aprendizaje y la memoria.

Los investigadores advierten sobre las implicaciones para la salud general, el bienestar y la trayectoria de vida de los niños. Las alteraciones en el desarrollo de estas áreas fundamentales del cerebro, pudieran deteriorar la atención, memoria y regulación emocional, lo que posiblemente pudiera llevar a dificultades académicas y preocupaciones conductuales.

La investigación futura debe continuar examinando la gravedad de estos impactos y las consecuencias más amplias a largo plazo, dice el equipo de investigación, así como investigar cómo otras regiones del cerebro también pueden ser susceptibles a la hipoxia.

La hipoxia intermitente a veces no se puede evitar entre los bebés prematuros, señala Back. Aunque los hallazgos son preocupantes, los proveedores neonatales afirman que ofrecen la oportunidad de avanzar en tratamientos e intervenciones tempranas para bebés de pretérmino para optimizar la salud y la calidad de vida.

Cindy McEvoy, M.D. (OHSU)

"Históricamente, eran los eventos hipóxicos prolongados y significativos los que eran la principal preocupación para los resultados adversos a largo plazo, pero esta investigación nos indica que los episodios intermitentes leves también pueden ser motivo de preocupación", dijo la Dra. Cindy McEvoy, profesora de pediatría en la School of Medicine de OHSU, que atiende a bebés de pretérmino gravemente enfermos.

McEvoy afirma que estos resultados, si se trasladan a los seres humanos, podrían motivar el uso de intervenciones adicionales, incluida la extensión de la presión positiva continua de la vía aérea nasal, o CPAP (sigla en ingés), que ha demostrado mejorar el desarrollo respiratorio en bebés de pretérmino y también reducir episodios de hipoxemia intermitente breve. Estos resultados también pueden ser útiles para identificación temprana de pacientes que puedan necesitar intervenciones tempranas adicionales durante la infancia y la adolescencia.

"Estos impactos no son algo que veríamos en pruebas o escáneres estándar en la NICU; están ocurriendo en lo profundo de las conexiones del cerebro, y pueden presentarse años más tarde a medida que el niño(a) se desarrolla", explicó. "Si sabemos que estos niños están en riesgo de dificultades de aprendizaje y memoria, podemos intervenir antes y proporcionarles el apoyo y los recursos que necesitan para prosperar."

La investigación fue apoyada por el Instituto Nacional de Trastornos Neurológicos y Accidentes Cerebrovasculares de los National Institutes of Health bajo los números de subvenciones R01NS138147, R01NS116674 y R01HL163517. El contenido es responsabilidad única de los autores y no necesariamente representa las opiniones oficiales de los NIH u otros patrocinadores.

Todas las investigaciones que involucren animales en OHSU deben ser revisadas y aprobadas por el Institutional Animal Care and Use Committee (IACUC) de la universidad. La prioridad del IACUC es garantizar la salud y la seguridad de los animales que participan en la investigación. El IACUC también revisa los procedimientos para asegurar la salud y seguridad de las personas que trabajan con los animales. El IACUC lleva a cabo una revisión rigurosa de todas las propuestas de investigación con animales para garantizar que demuestren su valor científico y justifiquen el uso de animales vivos.


Nicole Rideout
Senior Media Relations Specialist
OHSU
503-494-8231