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OHSU recibe una subvención de $8 millones de los NIH para fortalecer las defensas contra pandemias futuras

La inversión federal respalda un laboratorio de bioseguridad nivel 3 de vanguardia para estudiar enfermedades infecciosas emergentes
Fikadu de pie en su antiguo laboratorio, rodeado de equipos, objetos de vidrio y cajas en OHSU.
Fikadu Tafesse, Ph.D., lideró una iniciativa exitosa de solicitud de una subvención para crear un laboratorio de bioseguridad nivel 3, o BSL-3, de vanguardia en el campus Marquam Hill de OHSU. Las instalaciones de $18 millones permitirán investigaciones de vanguardia sobre enfermedades infecciosas emergentes. (OHSU/Christine Torres Hicks)

La pandemia de COVID-19 subrayó la importancia de contar con la infraestructura de investigación adecuada antes del comienzo de una crisis.

Para ayudar a prepararse para futuros brotes, Oregon Health & Science University ha recibido una subvención de $8 millones por parte de los Institutos Nacionales de Salud para crear un laboratorio de bioseguridad nivel 3, o BSL-3, de vanguardia en el campus Marquam Hill de OHSU. La subvención, adjudicada a través del programa de Construcción de Instalaciones de Investigación C06 de los NIH, respaldará la renovación del espacio de investigación actual para transformarlo en un laboratorio moderno de alta contención diseñado para investigar patógenos peligrosos y enfermedades infecciosas emergentes.

Las nuevas instalaciones reemplazarán el laboratorio BSL-3 actual de OHSU, que se construyó hace más de 30 años y cuya capacidad se ha vuelto limitada para satisfacer las necesidades de investigación de las enfermedades infecciosas de hoy en día.

Fikadu tiene cabello corto, oscuro y rizado, usa anteojos, una camisa de vestir y un chaleco, y sonríe en su laboratorio en OHSU.
Fikadu Tafesse, Ph.D. (OHSU)

"La pandemia realmente nos demostró que necesitamos instalaciones más amplias y seguras", afirmó Fikadu Tafesse, Ph.D., profesor y director del Departamento de Microbiología e Inmunología de la School of Medicine de OHSU, quien lideró la iniciativa de solicitud de la subvención. "Esta adjudicación de $8 millones de los NIH es una inversión emocionante para el futuro de OHSU. Se trata de una inversión crítica y fundamental en infraestructura, y la necesitamos con urgencia. Estas instalaciones cambiarán por completo la forma en la que practicamos la ciencia en el marco de las enfermedades infecciosas".

La adjudicación respalda una iniciativa institucional más amplia que apunta a modernizar la infraestructura de investigación para estudiar patógenos peligrosos mientras amplía las oportunidades de descubrimiento y trabajo conjunto.

Shereef Elnahal, M.D., M.B.A. (OHSU)

"Los avances científicos comienzan por inversiones audaces en personas, ideas e infraestructuras", dijo Shereef Elnahal, M.D., M.B.A., presidente de OHSU. "Estas nuevas instalaciones empoderarán a los investigadores de OHSU para que afronten los desafíos más urgentes relacionados con las enfermedades infecciosas de nuestra época mientras se preparan para las que aún tendremos que enfrentar".

Desarrollamos capacidades para las amenazas del mañana

Los laboratorios BSL-3 son instalaciones especializadas, diseñadas para estudiar de manera segura los agentes infecciosos que pueden causar enfermedades graves en seres humanos. En OHSU, los investigadores actualmente utilizan las instalaciones para investigar la tuberculosis, el virus de la fiebre amarilla y el SARS-CoV-2, entre otros patógenos.

Muchos patógenos emergentes inicialmente carecen de vacunas o tratamientos eficaces, lo que hace que la investigación en laboratorios resulte esencial para comprender cómo se propagan y detienen.

"Sabremos que habrá otra pandemia; solo es cuestión de tiempo", dijo Tafesse. "Estas instalaciones son un punto de inflexión para OHSU y para la región. Nos permitirán realizar investigaciones científicas de vanguardia sobre patógenos emergentes y reemergentes, y nos ayudarán a garantizar que estemos mejor preparados ante futuras amenazas de enfermedades infecciosas".

El nuevo laboratorio estará situado en el séptimo piso de Richard Jones Hall de OHSU y se espera que quede terminado en aproximadamente tres años.

Nathan has gray hair, eye glasses, and is wearing a suit.
Nathan Selden, M.D., Ph.D., FACS, FAAP (OHSU)

"Los miembros del cuerpo docente de OHSU han logrado destacarse en la investigación de patógenos, la comprensión de enfermedades infecciosas y el desarrollo de vacunas para protegernos de daños", comentó Nathan Selden, M.D., Ph.D., decano de la School of Medicine de OHSU. "Tengo la plena seguridad de que estas nuevas instalaciones promoverán y protegerán la salud humana en el futuro a largo plazo".

Modernización y nuevas metodologías de abordaje

El laboratorio BSL-3 existente se construyó originalmente para una única línea de investigación. La infraestructura antigua y el espacio limitado han restringido la cantidad y el tipo de proyectos que los investigadores pueden llevar adelante de manera simultánea.

Bill tiene anteojos y lleva una camisa de vestir, y sonríe en una sala de OHSU.
Bill Messer, M.D., Ph.D. (OHSU)

"El espacio del BSL-3 actual se construyó hace 30 años específicamente para estudiar el VIH", comentó Bill Messer, M.D., Ph.D., profesor asociado de Microbiología Molecular e Inmunología, así como de Medicina (enfermedades infecciosas) en la School of Medicine de OHSU. "Las instalaciones son pequeñas, con solo dos espacios de trabajo, y el mantenimiento es complicado, ya que requiere reparaciones personalizadas y períodos de inactividad prolongados".

Las nuevas instalaciones cumplirán con los estándares de diseño moderno de BSL-3 y ampliarán significativamente la capacidad de investigación. Los planes incluyen cuatro espacios exclusivos para investigación, dos áreas para investigación con animales, espacios de equipos compartidos, autoclaves de doble puerta y vestuarios para los investigadores.

Luiz lleva puesta una camisa de vestir de color azul claro y sonríe cerca de una ventana en el edificio Robertson Life Sciences de OHSU con vista al puente Tilikum a sus espaldas.
Luiz Bertassoni, D.D.S., Ph.D. (OHSU)

El diseño también tendrá lugar para albergar nuevas metodologías de abordaje (o NAM, sigla en inglés), que son abordajes innovadores de investigación que utilizan tecnologías tales como organoides y modelos avanzados de tejido humano para reducir la dependencia de los estudios con animales. Luiz Bertassoni, Ph.D., director de OHSU Precision Biofabrication Hub, contribuyó para presentar la solicitud ante los NIH, particularmente en cuanto a los planes de llevar capacidades avanzadas de NAM y órganos en chip al laboratorio nuevo, algo que no era posible cuando se construyó el primero laboratorio BSL-3.

"Al diseñar espacios de NAM exclusivos en las nuevas instalaciones BSL-3, podemos asegurar que las futuras pandemias y los proyectos sobre enfermedades infecciosas puedan aprovechar los métodos más avanzados para estudiar la salud humana fuera de la clínica", dijo. "Esto brindará un nivel importante de información con base humana que puede acelerar drásticamente la forma en la que combatimos enfermedades y nos preparamos para futuros brotes".

Impulsamos descubrimientos

Para los investigadores como Messer, cuyo laboratorio estudia los virus originados en los mosquitos como el virus de la fiebre amarilla, las nuevas instalaciones simplificarán todo el proceso de investigación.

Su equipo investiga cómo el sistema inmunitario reconoce y protege contra infecciones virales, un trabajo que requiere estudiar virus vivos en condiciones de alta contención.

"Hoy en día, tenemos que planificar cuidadosamente con base en las interrupciones prolongadas por mantenimiento y a menudo hemos necesitado depender de otras instituciones para las investigaciones con animales", declaró Messer. "El nuevo espacio BSL-3 nos permitirá llevar a cabo proyectos de principio a fin en una sola ubicación. Eso ahorra tiempo, reduce costos y aumenta las probabilidades de que los experimentos puedan procesarse con éxito y sin interrupciones".

Tafesse comentó que las instalaciones mejoradas también ayudarán a atraer a científicos importantes, lo que fortalecerá la cartera de investigaciones de enfermedades infecciosas de OHSU, y fomentará colaboraciones dentro de OHSU y en todo el Noroeste.

"Refleja un compromiso de toda la universidad para fortalecer la investigación de enfermedades infecciosas", afirmó. "El entorno de investigación determina las investigaciones científicas que pueden realizarse. Las instalaciones apropiadas nos permiten hacer preguntas y llevar a cabo estudios que, de otro modo, serían difíciles o imposibles. Esta adjudicación posibilita esas oportunidades".

La subvención de los NIH financiará una parte del proyecto de aproximadamente $18 millones, para el cual OHSU donará los $10 millones como apoyo. Líderes universitarios, expertos en bioseguridad, ingenieros, equipos de instalaciones e investigadores de múltiples especialidades contribuyeron para que la solicitud resultara exitosa.

Una vez finalizadas, las instalaciones servirán como recurso institucional para los investigadores de OHSU y un activo regional para los socios de investigación que no tienen acceso a sus propios laboratorios BSL-3.

"Esta inversión posiciona a OHSU de cara al futuro", afirmó Tafesse. "Nos ayudará a impulsar descubrimientos, responder ante las amenazas de salud emergentes y crear nuevas oportunidades para la colaboración científica durante los años venideros".

Esta investigación cuenta con el apoyo de la Oficina del Director de los Institutos Nacionales de Salud a través de la subvención número 1C06OD042696. El contenido es responsabilidad única de los autores(as) y no necesariamente representa las opiniones oficiales de los NIH.

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