Científicos(as) de Oregon Health & Science University han desarrollado una nueva técnica usando una descarga electrónica y nanopartículas para revelar la señal que delata una forma insidiosa de cáncer.
La técnica, explicada en un estudio publicado en la revista Small, ofrece una nueva manera de detectar señales tempranas de cáncer de páncreas. Este es un tipo de cáncer particularmente letal porque no se detecta hasta que ha evolucionado a etapas más tardías que son difíciles de tratar con eficacia. El nuevo método implica una simple extracción de sangre para personas que se consideran de alto riesgo debido a antecedentes familiares u otros factores.
“El páncreas está en la profundidad del cuerpo. No es como el cáncer de piel, que uno puede ver, o un bulto que uno puede sentir”, explicó el autor sénior Stuart Ibsen, Ph.D., profesor asociado de ingeniería biomédica en la School of Medicine de OHSU y en el Knight Cancer Institute de OHSU. “Para el momento en que la persona tiene ictericia o dolor abdominal, normalmente ya ha evolucionado a una etapa avanzada”.
La sofisticada técnica usa una pequeña descarga electrónica en un microchip para juntar nanopartículas que el tumor vierte en la sangre. El siguiente paso implica tintura fluorescente para revelar biomarcadores relacionados con el cáncer pancreático.
Conozca más sobre los tratamientos y descubrimientos más recientes del Knight Cancer Institute de OHSU.
En el nuevo estudio en colaboración con el Brenden-Colson Center for Pancreatic Care de OHSU, los investigadores(as) compararon sangre extraída de 36 personas, que incluían a quienes se sabía que tenían cáncer de páncreas y a un grupo control de personas con otras formas no cancerosas de trastornos pancreáticos, tales como pancreatitis.
El estudio tuvo ocultación, de modo que los investigadores(as) no sabían cuáles muestras vinieron de los pacientes con cáncer.
Los resultados fueron altamente eficaces, con un 97% de probabilidad de distinguir correctamente a las personas con cáncer de quienes tienen una enfermedad pancreática benigna. Esto es mucho más alto aún que las biopsias directas del páncreas mismo. Por lo general, la técnica invasiva (con extracción de tejido usando agujas finas guiadas por ultrasonido) revela el 79% de cánceres de páncreas.
“Entre más biomarcadores de cáncer, más brillantes se vuelven los electrodos en el chip”, comenta Ibsen.
La nueva técnica se beneficia por el hecho de que los tumores cancerosos secretan en abundancia un tipo particular de nanopartícula, de la que se pueden extraer muestras fácilmente con una simple extracción de sangre.
“Cualesquiera que sean los biomarcadores que el tumor llevó a estas pequeñas partículas”, continuó Ibsen. “Nuestra tecnología nos permite detectar esas partículas”.
Lo que es mejor, el estudio demuestra que los científicos(as) pueden distinguir tumores pancreáticos cancerosos de lesiones precancerosas benignas, lo cual generalmente no se puede lograr con solo imagenología. El discernimiento de esta diferencia podría significar ahorrarles a los(as) pacientes una cirugía invasiva para quitar una masa que resulta ser benigna.
“La información de nuestro análisis de sangre puede ayudar al cirujano(a) a saber si se trata de algo que realmente hay que eliminar”, afirma Ibsen.
Ibsen estima que la técnica está probablemente a unos cinco años de llegar al uso clínico.
Además de Ibsen, los coautores(as) son Anna Malakian, Ph.D., Augusta Modestino, Ph.D., Jesús Bueno, Ph.D., Jason Ware, Ph.D., Sean Hamilton, Ph.D, Ella Stimson, B.S., Sarah Mitchell, B.S., Joshua C. Saldívar, Ph.D., Kyle Gustafson, Ph.D., Delaney Shea, B.S., Srivathsan Ranganathan, Ph.D., Mehrzad Sasanpour, Ph.D., Christian Ross, B.S., y Xubo Song, Ph.D., del Knight Cancer Institute de OHSU; Archana Machireddy, Ph.D., Dove Keith, Ph.D., Jeong Youn Lim, Ph.D., Rosalie Sears, Ph.D., Dr. Terry Morgan, Ph.D., y Michael Heller, Ph.D., de OHSU; Ashley R. Woodfin, Ph.D. y Corey M. Dambacher, Ph.D., de Rybodyn Inc. en San Diego; y el Dr. Scott M. Lippman, de la University of California San Diego.
La financiación de la investigación contó con el apoyo del Instituto Nacional del Cáncer de los Institutos Nacionales de Salud, mediante la subvención R37CA258787 y el Consorcio de Detección de Cáncer Pancreático, con la subvención U01CA278923. El contenido es responsabilidad única de los autores y no necesariamente representa las opiniones oficiales de los NIH u otros patrocinadores.