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Estudio de OHSU: los veteranos(as) con cáncer enfrentan riesgo continuo de suicidio

Gran estudio nacional encuentra que el riesgo de intentos de suicidio entre los veteranos(as) es mayor después del diagnóstico, y sigue elevado durante años; destaca la necesidad de apoyo constante de salud mental
Donald está sentado frente a un escritorio y usa una computadora portátil para una conversación o presentación virtual en un entorno de oficina, con una pantalla montada en la pared detrás de él donde se muestran gráficos y datos.
Donald Sullivan, M.D., M.A., M.C.R., es el autor principal de un gran estudio nacional en JAMA Oncology que descubrió que los veteranos(as) con diagnóstico de cáncer enfrentan un riesgo mayor de intentos de suicidio, aún quienes tienen una enfermedad más tratable. (OHSU/Christine Torres Hicks)

Los veteranos(as) con diagnóstico de cáncer enfrentan un mayor riesgo de intentos de suicidio ―especialmente en los meses siguientes al diagnóstico― y ese riesgo puede persistir por años, según halló un gran estudio nacional liderado por Oregon Health & Science University y la Veterans Health Administration.

El estudio, publicado hoy en JAMA Oncology, analizó casi una década de datos de más de 292,000 veteranos(as) con cáncer. Se descubrió que la angustia abrumadora ligada al diagnóstico, tratamiento y efectos a largo plazo de la enfermedad sigue poniendo a muchos(as) pacientes en riesgo aún mucho después de sobrevivir.

Donald tiene cabello corto, lacio y marrón, con una sonrisa neutra, parado contra una pared de cemento gris en el Knight Cancer Institute en Portland.
Donald Sullivan, M.D., M.A., M.C.R. (OHSU)

"Nuestros hallazgos realmente muestran que el riesgo de suicidio no termina cuando termina el tratamiento", comentó Donald R. Sullivan, M.D., M.A., M.C.R., profesor asociado de medicina en la School of Medicine de OHSU y autor principal del estudio. "Para algunos(as) pacientes, especialmente veteranos(as) jóvenes y con ciertos cánceres, el riesgo sigue elevado por años".

Riesgo más allá del diagnóstico

Los investigadores(as) examinaron intentos de suicidio tanto mortales como no mortales, que se conocen colectivamente como violencia suicida autodirigida, entre veteranos(as) con diagnóstico de cáncer entre 2014 y 2023. La mayoría de los estudios anteriores se concentraron solo en las muertes por suicidio, sin contemplar los intentos no mortales, que son mucho más comunes.

De los 2,400 incidentes relacionados con suicidio que se identificaron, el 90% fueron intentos no mortales. En general, los veteranos(as) con cáncer tuvieron intentos de suicidio a una tasa de 203 por cada 100,000, considerablemente más alta que en la población general.

El riesgo fue el más alto durante los primeros seis meses posteriores al diagnóstico, pero siguió elevado en forma persistente durante hasta cinco años.

"Un diagnóstico de cáncer suele ser un shock profundo", dijo Sullivan. "Incluso los cánceres con buenas tasas de supervivencia provocan un miedo inmediato a la muerte. Ese momento inicial, combinado con dolor, efectos secundarios de tratamiento, ansiedad o depresión, puede desestabilizar muchísimo".

Grupos pasados por alto

El estudio identificó numerosos grupos con riesgo de intentos de suicidio superior al promedio: veteranos(as) menores de 45 años, mujeres, personas no casadas y veteranos(as) indígenas americanos o nativos de Alaska.

Ciertos tipos de cáncer también conllevan un mayor riesgo, incluyendo los del cerebro y sistema nervioso central, páncreas, cabeza y cuello, hígado y tiroides.

"Realmente se destacaron los veteranos(as) más jóvenes", aclaró Sullivan. "Pueden estar lidiando con carreras, responsabilidades familiares o estrés económico además del diagnóstico de cáncer. Esa combinación puede ser abrumadora".

Las mujeres veteranas y quienes tienen cáncer de tiroides ―que se considera con frecuencia más tratable― también tuvieron tasas notablemente más altas de intentos no mortales, dato que subraya la importancia de examinar a todos los(as) pacientes de cáncer, no solo a quienes tienen mal pronóstico.

Dificultades de supervivencia

Los veteranos(as) con enfermedades mentales crónicas, niveles altos de dolor o debilidad extrema también estuvieron entre los de mayor riesgo. Los medicamentos recetados ―como los opioides― fueron el método más común en intentos de suicidio no mortales, en tanto que las armas de fuego constituyeron la mayoría de los intentos mortales.

"Estos resultados enfatizan la necesidad de mejor apoyo, no solo durante el tratamiento, sino también después de que termina el tratamiento", amplió Sullivan. "La supervivencia suele venir con síntomas físicos duraderos, angustia emocional y miedo a la recurrencia. Y no siempre hacemos lo suficiente para abordar esos retos".

El estudio también encontró que los veteranos(as) que recibieron cuidados paliativos ―o atención médica especializada para personas con enfermedades graves, complejas o terminales― tuvieron tasas inferiores de incidentes relacionados con el suicidio, lo cual sugiere que los servicios tempranos de apoyo pueden reducir el riesgo.

"Todos los(as) profesionales de la salud pueden ayudar a veteranos(as) que batallan con la carga de tener tanto cáncer como ideas suicidas. Este estudio suministra información importante sobre cómo los cuidadores(as) pueden dar apoyo de salud mental a veteranos(as) que se necesita de manera crítica", dijo el presidente de OHSU, Shereef Elnahal, M.D., M.B.A. "En mi tiempo como subsecretario de salud en el VA, prevenir el suicidio de veteranos(as) era nuestra prioridad clínica principal, y debe seguir siendo un punto focal en la atención a veteranos(as)".

Mejoramiento de la detección y el apoyo

Como el Departamento de Asuntos de Veteranos de Estados Unidos (sigla en inglés, VA) mantiene un sistema integral de control de suicidio, los investigadores(as) pudieron identificar patrones que son invisibles en otros sistemas de salud.

"Este tipo de datos simplemente no existe para personas no veteranas", explicó Sullivan. "Pero lo que estamos viendo casi seguro se aplica más allá del VA".

Los autores(as) dicen que los exámenes rutinarios de riesgo de suicidio deben comenzar con el diagnóstico y seguir durante la supervivencia, y personalizarse para factores individuales como la edad, tipo de cáncer y antecedentes de dolor y salud mental.

"La atención del cáncer no puede concentrarse solo en tratar tumores", dijo Sullivan. "Debemos atender a la persona entera: su salud mental, su calidad de vida y la angustia existencial que sobreviene con enfermedades graves".

Si usted o alguien que conoce tiene una crisis de salud mental o pensamientos suicidas, llame a la Línea Directa Nacional de Suicidio al 9-8-8. También puede dirigirse a SpeakingOfSuicide.com/resources para obtener recursos adicionales.

Esta investigación contó con el apoyo de Health Services Research and Development Small Award Initiative for Impact del Departamento de Asuntos de Veteranos (VA), el Centro para la Mejora de la Participación de Veteranos en la Atención, el Sistema de Salud de VA de Portland en Portland, OR y el Centro Nacional para la Detección de Cáncer de Pulmón, en Washington. El contenido es responsabilidad únicamente de los autores(as) y no necesariamente representa las opiniones oficiales del Departamento de Asuntos de Veteranos, el gobierno de Estados Unidos ni cualquier otro proveedor de fondos.

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