Las personas que participaron en un estudio dirigido por Oregon Health & Science University sobre servicios de psilocibina regulados por el estado informaron un alivio de los síntomas de ansiedad, depresión y trastorno por estrés postraumático (TEPT), y casi dos tercios calificaron la experiencia como una de las más significativas de su vida.
Los resultados, publicados hoy en la revista JAMA Network Open, representan el primer estudio multicéntrico del mercado legalizado de psilocibina aprobado por los votantes de Oregón en 2020.
“La seguridad fue muy similar a la observada con psicodélicos en entornos clínicos”, dijo el Todd Korthuis, M.D., M.P.H., autor principal y profesor de medicina (medicina interna general y geriatría) en OHSU School of Medicine. “Esto es importante porque existía una gran incertidumbre acerca de si la seguridad observada en ensayos clínicos de psilocibina cuidadosamente controlada se mantendría en el uso en la práctica real”.
Los votantes de Oregón aprobaron un modelo de bienestar no médico que, a partir de 2023, permite a las personas de 21 años o más acceder, a través de establecimientos autorizados por el estado, a los hongos “mágicos” que alteran la mente.
La coautora sénior Adrianne R. Wilson-Poe, Ph.D., científica en el Legacy Research Institute, junto con Korthuis, codirector de Oregon Psychedelic Evaluation Nexis (OPEN), señalaron que los(as) participantes informaron beneficios duraderos y pocos eventos adversos.
"Este artículo será citado durante décadas", comentó. "Es el primer estudio a gran escala que evalúa la seguridad y los síntomas de salud mental de personas reales en condiciones de vida real".
El estudio incluyó a 346 personas que participaron con facilitadores autorizados en una única sesión con psilocibina entre noviembre de 2024 y junio de 2026. Los(as) participantes informaron sobre su estado mental al inicio del estudio y una semana, un mes y tres meses después de las sesiones individuales con psilocibina realizadas en 24 centros de servicios autorizados en Oregón.
Los(as) participantes informaron sobre su experiencia a través de un portal web, y el 90% continuó haciéndolo durante los tres meses posteriores. Principales hallazgos:
- Al cabo de un mes, el 91.5% consideró que había obtenido beneficios y el 64.9% calificó la experiencia como una de las 10 más significativas de su vida.
- A los tres meses, los(as) participantes informaron una disminución de los síntomas de depresión, ansiedad y TEPT de moderados a graves. También informaron una mejora en su bienestar mental y satisfacción con la vida.
- Pocos(as) participantes calificaron la experiencia como perjudicial, aunque cuatro de quienes utilizaron psilocibina por primera vez presentaron reacciones conductuales adversas que requirieron atención médica. Ningún participante informó un evento grave relacionado con su salud física.
Los resultados se presentarán hoy como parte de la Psychedelic Innovation Summit en Portland, organizada conjuntamente por OHSU y Healing Advocacy Fund.
“Estos primeros resultados revelan el potencial de la psilocibina para mejorar la salud de las personas que acceden a estos servicios aquí en Oregón,” dijo el presidente de OHSU, el Shereef Elnahal, M.D., M.B.A., quien anteriormente se desempeñó como subsecretario de salud en el Departamento de Asuntos de Veteranos de Estados Unidos. "El estudio también brinda información importante para los responsables de formular políticas que estén considerando programas que permitan el uso de psicodélicos para el tratamiento de trastornos de salud mental, incluido el TEPT y los trastornos por consumo de sustancias que afectan a los veteranos militares de Estados Unidos".
Alto perfil de seguridad
Korthuis señaló que la psilocibina no es adecuada para personas con psicosis o trastorno bipolar, ni para personas embarazadas. Sin embargo, le llamó la atención la baja incidencia de eventos adversos entre los(as) participantes del estudio. Solo siete participantes calificaron la experiencia como perjudicial tres meses después de haber utilizado psilocibina.
“Esto podría reflejar que las personas tenían, en general, mejor salud que los(as) participantes de los ensayos clínicos”, señaló Korthuis. "Los resultados demuestran que es seguro para las personas que reciben servicios de psilocibina regulados por el estado".
A diferencia de estudios clínicos anteriores que evaluaron la seguridad y eficacia de la psilocibina para tratar la depresión moderada a grave, solo alrededor de la mitad de los(as) participantes del estudio de Oregón presentaban síntomas de depresión moderada a grave antes de la sesión. Aun así, la mayoría de los(as) participantes informaron mejoras en su salud mental, bienestar y satisfacción con la vida después de la sesión de psilocibina.
“El hecho de que algo no se base en un modelo médico no significa que no pueda aportar beneficios para la salud mental”, comentó Korthuis. “Aun así, las personas con trastornos graves de salud mental o afecciones graves deberían consultar con el personal médico antes de acceder a estos servicios”.
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Según explicó, investigaciones anteriores, que incluyeron imagenología del cerebro, indican que se producen cambios fisiológicos que podrían ayudar a las personas a modificar la forma en que procesan la información y se perciben a sí mismas. Según los datos recopilados por Oregon Health Authority, hasta la fecha más de 20,000 personas han accedido a servicios de psilocibina autorizados por Oregón, en busca de una mejora de su salud y bienestar general, así como de la posibilidad de cambiar su perspectiva.
Una subvención federal de $3.3 millones, otorgada a principios de este año por cinco años, permitirá al equipo de investigación de OHSU estudiar específicamente el efecto de la psilocibina en personas que recurren a servicios de psilocibina regulados por el estado con el objetivo de reducir el consumo de sustancias ilícitas.
Wilson-Poe señaló que la plataforma de encuestas desarrollada en el marco de esta iniciativa de investigación, aprobada por la Junta de Revisión Institucional de OHSU, puede adaptarse fácilmente para evaluar los resultados de otras formas de psicodélicos, incluso fuera de Oregón, especialmente a medida que otros estados consideran políticas para ampliar el acceso. OPEN ya ha llegado a Colorado, el segundo estado en aprobar servicios regulados de psilocibina.
"Nos permite hacer una comparación directa", afirmó.
En Oregón, una de las principales barreras para acceder a estos servicios es el costo, que oscila entre cientos y miles de dólares por una sesión con un facilitador autorizado por el estado. Además, varios condados han optado por no permitir centros de servicios de psilocibina, al menos en parte debido a la preocupación en torno a la seguridad de los psicodélicos, ya sea que se utilicen con fines medicinales o recreativos.
“Estos datos podrían resultar tranquilizadores para esos condados, así como para los responsables de formular políticas que estén considerando medidas similares en otros estados”, señaló Korthuis.
Además de Korthuis y Wilson-Poe, los coautores(as) incluyen a Ryan Cook, Ph.D., Devin Gregoire, M.S., Kelli Pertl, M.P.H., Dennis McCarty, Ph.D., Ximena A. Levander, M.D., y Kim A. Hoffman, Ph.D., de OHSU; Christopher S. Stauffer, M.D., de OHSU y el Sistema de Atención Médica de Asuntos para Veteranos de Portland; Jason B. Luoma, Ph.D., del Portland Institute for Psychedelic Science; y Don Des Jarlais, Ph.D., de New York University.
El estudio contó con el apoyo de la Administración de Servicios de Abuso de Sustancias y Salud Mental del Departamento de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos con las subvención 75S20123P00003; OHSU Foundation; National Institute on Drug Abuse of the National Institutes of Health, subvenciones R01DA060253, K12DA061526 y K01DA055130; and the Oregon Clinical and Translational Research Institute de OHSU por medio de la subvención UL1TR002369 a través dle National Center for Advancing Translational Sciences de los NIH. El contenido es exclusiva responsabilidad de los autores y no necesariamente representa la visión oficial de los Institutos Nacionales de Salud ni del Departamento de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos.