twitter Tweet

Dejar de consumir THC puede revertir su impacto negativo para la fertilidad masculina

Nuevo estudio de OHSU sigue los primeros hallazgos de la universidad: el consumo crónico de cannabis reduce la fertilidad masculina en modelos con animales; las conclusiones aportarán información acerca del uso de THC en hombres que intentan concebir
Investigadores de OHSU evalúan la posibilidad de revertir los efectos del THC para la fertilidad masculina. (Getty Images)
Investigadores de OHSU evalúan la posibilidad de revertir los efectos del THC para la fertilidad masculina. (Getty Images)

Un estudio de 2022 de científicos de Oregon Health & Science University confirmó que el uso crónico de cannabis puede afectar en gran medida la fertilidad y salud reproductiva en primates machos no humanos, pero no quedaba claro si los efectos son permanentes. Ahora, el equipo de investigadores de OHSU confirmó que suspender el consumo de THC puede revertir estos efectos al menos parcialmente, según un nuevo estudio publicado en línea hoy en Fertility & Sterility.

Se trata de uno de los primeros estudios que demuestra que suspender el uso crónico de THC puede contrarrestar parcialmente el impacto para la salud reproductiva en primates machos no humanos.

El delta-9-tetrahidrocanabinol, o THC, es el principal componente psicoactivo del cannabis, una de las drogas más comunes consumidas por hombres en edad reproductiva en los Estados Unidos y en todo el mundo. Sin embargo, hay una falta importante de datos de seguridad en torno al THC, y los usuarios pueden no estar al tanto de sus consecuencias potencialmente perjudiciales para la salud reproductiva. El objetivo de este estudio es comprender mejor el proceso por el cual estas consecuencias se pueden revertir, lo que puede ayudar a los equipos de atención médica a asesorar mejor a sus pacientes, especialmente aquellos interesados en concebir, acerca de los riesgos y recomendaciones sobre el uso de THC.

Jamie Lo, M.D., M.C.R. (OHSU)
Jamie Lo, M.D., M.C.R. (OHSU)

“Es muy importante que investiguemos, entendamos y eduquemos acerca de las consecuencias del THC para la salud reproductiva, especialmente a medida que sigue aumentando el consumo entre personas en edad reproductiva y más estados legalizan el cannabis”, dijo la Dra. Jamie Lo, M.C.R., profesora adjunta de Obstetricia y Ginecología (medicina materno-fetal) en OHSU School of Medicine, autora académica del estudio y miembro de la división de ciencias reproductivas y del desarrollo en el Oregon National Primate Research Center, también conocido como ONPRC.

“Estos hallazgos son importantes porque ahora podemos asegurarles a los pacientes con más fundamentos que dejar de consumir THC por al menos cuatro meses permite revertir bastante los efectos perjudiciales del TCH para la fertilidad masculina”, dijo Lo. “Esto propicia recomendaciones más concretas y fundamentadas para los pacientes que están en proceso de planificación familiar o intentando concebir”.

El estudio involucró a un equipo multidisciplinario que incluyó a Carol Hanna, Ph.D., directora del centro de tecnología de reproducción asistida del ONPRC en OHSU, y a investigadores de las Universidades de Georgia y Duke.

En un modelo con primates no humanos, los investigadores administraron THC en dosis progresivas a lo largo de un período de unos siete meses, y analizaron específicamente los cambios en los tejidos de órganos reproductivos y testículos de los sujetos machos, así como la cantidad y calidad de su esperma. Los análisis demostraron que la exposición al THC causaba una reducción sustancial en el tamaño de los testículos y afectaba las hormonas productivas de los machos, y que ambas cosas afectaban la fertilidad en general. Además, la exposición al THC afectó el esperma, que altera la regulación de genes que son importantes para el desarrollo del sistema nervioso, incluidos los vinculados al trastorno del espectro autista.

Lo interesante es que, según descubrieron los científicos, suspender la exposición al THC por un período de unos cuatro meses revierte parcialmente estos efectos adversos, lo que indica que el daño que causa el consumo crónico de THC se puede resolver parcialmente.

Si bien es necesario seguir investigando para comprender del todo el mecanismo biológico de este proceso, el estudio propicia una comprensión inicial integral del beneficio de suspender el uso de THC como parte del proceso de planificación familiar, además de aportar algo de información acerca de la duración mínima de la abstinencia de THC necesaria para reparar el daño causado por el consumo crónico. Estos hallazgos además aportan información a los proveedores para que puedan asesorar mejor a sus pacientes acerca del uso de cannabis antes de intentar concebir.

Jason C. Hedges, M.D., Ph.D. (OHSU)
Jason C. Hedges, M.D., Ph.D. (OHSU)

“Entendemos que los adolescentes y los adultos jóvenes probablemente no piensen demasiado en la planificación familiar; sin embargo, el THC incluso en dosis moderadas podría afectar su fertilidad, por lo que es una preocupación importante para nosotros como proveedores de atención médica”, dijo el Dr. Jason C. Hedges, Ph.D., profesor adjunto de Urología en OHSU School of Medicine, división de ciencias reproductivas y del desarrollo en ONPRC, y autor principal del estudio. “Cuanto mejor entendamos y definamos este problema, mejor información podremos aportar a los pacientes para que puedan optimizar su salud reproductiva”.

A futuro, el equipo seguirá ampliando su conocimiento de la relación entre el THC y la salud reproductiva. La investigación en curso se centrará en los efectos del uso crónico de THC por períodos prolongados y a través de diversas modalidades, como el vapeo, además de investigar el impacto del THC en el desarrollo fetal y de los hijos.

Este trabajo tiene el apoyo de una subvención para pruebas piloto y exploración de la American Society for Reproductive Medicine, NIH P51 OD011092, NIH R01 OD028223-01, RSDP NIH/NICHD K12 HD000849, NIH/NIDA DP1 DA056493-01, una subvención de Oregon Health & Science University Medical Research Foundation, una subvención SEED de Oregon Health & Science University Exploratory Research y un aporte del Silver Family Innovation Fund.

La investigación informada en este anuncio contó con el apoyo del National Institute on Drug Abuse, parte de los institutos nacionales de salud, a través de la subvención número DP1 DA056493-01. El contenido presentado en este comunicado de prensa es responsabilidad exclusiva de sus autores y no representa la visión oficial de los Institutos Nacionales de Salud.

Todas las investigaciones que involucren animales en OHSU deben ser revisadas y aprobadas por el Institutional Animal Care and Use Committee (IACUC) de la universidad. La prioridad del IACUC es garantizar la salud y la seguridad de los animales que participan en la investigación. El IACUC también revisa los procedimientos para garantizar la salud y seguridad de las personas que trabajan con los animales. El IACUC lleva adelante una revisión rigurosa de todas las propuestas de investigación con animales para garantizar que demuestren valor científico, justificar el uso de animales vivos y las especies seleccionadas, delinear los pasos para minimizar el dolor y la angustia, documentar la debida capacitación de todo el personal involucrado y dejar establecido que el estudio propuesto no duplique innecesariamente estudios anteriores. No se puede realizar ningún trabajo con animales vivos en OHSU sin la aprobación del IACUC.

Previous Story Nuevos servicios de doula para el final de la vida orientados a poblaciones rurales y sin acceso a vivienda Next Story Las evaluaciones de uso de tabaco cayeron durante la pandemia del COVID-19, y no han recuperado sus niveles anteriores