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Estudio global revela que algunas mujeres tienen períodos menstruales más abundantes después de la vacunación contra el COVID-19

Los investigadores enfatizan que los cambios son pequeños y en general vuelven a la normalidad en el siguiente ciclo menstrual
Los análisis demostraron un pequeño aumento en el porcentaje de participantes con mayor sangrado después de la primera dosis de la vacuna contra el COVID-19 en relación con el grupo de control de personas no vacunadas. (Getty Images)
Los análisis demostraron un pequeño aumento en el porcentaje de participantes con mayor sangrado después de la primera dosis de la vacuna contra el COVID-19 en relación con el grupo de control de personas no vacunadas. (Getty Images)

Según las conclusiones de un nuevo estudio internacional, las mujeres que se vacunaron contra el COVID-19 tienen un riesgo algo más alto de tener períodos de mayor flujo menstrual después de la vacunación.

El estudio, encabezado por la investigadora de servicios reproductivos Blair Darney, Ph.D., M.P.H. y la médica investigadora Dra. Alison Edelman, M.P.H., de Oregon Health & Science University, fue publicado hoy en la British Journal of Obstetrics and Gynaecology. Estos hallazgos se suman a trabajos anteriores del mismo equipo de investigación, que identificó por primera vez la relación entre las vacunas contra el COVID-19 y los cambios en el ciclo menstrual.

Si bien hay cada vez más evidencia científica que demuestra que la vacunación contra el COVID-19 está asociado en un pequeño aumento en la extensión del ciclo, no hay tanta información en relación con otros cambios, como la cantidad de sangrado. Este estudio se propuso estimar el efecto de la vacunación contra el COVID-19 en la cantidad de sangrado menstrual entre personas con ciclos menstruales normales.

Alison Edelman M.D., M.P.H. (OHSU)
Alison Edelman M.D., M.P.H. (OHSU)

“La menstruación es una función corporal rutinaria y un indicador clave del estado de salud general. Por eso es crucial que podamos conocer el alcance de este problema en la población global”, dijo Edelman, una de las autoras principales del estudio. “Cuanta más información podamos tener para analizar estos cambios notificados, mejor podremos aconsejar a las personas acerca de qué esperar al vacunarse contra el COVID-19 y cómo tomar una decisión informada sobre vacunarse”.

En un estudio por cohortes retrospectivo, los investigadores analizaron datos de ciclos menstruales de la aplicación de seguimiento de fertilidad Natural Cycles. La cohorte incluyó a un total de 9,555 personas, 7,401 vacunadas y 2,154 no vacunadas, que vivían principalmente en los Estados Unidos, Canadá, el Reino Unido y Europa. Las participantes notificaban el sangrado diario como “sangrado irregular”, “ligero”, “medio” o “profuso”. El equipo de investigación luego analizó la cantidad de días de sangrado profuso y la cantidad total de sangrado.

Los análisis permitieron observar un pequeño aumento (4%) en el porcentaje de participantes que tuvieron más sangrado total después de la primera dosis de la vacuna contra el COVID-19 en relación con el grupo de control no vacunado. Esta diferencia se traduce en aproximadamente 40 personas más por cada 1,000 personas con ciclos normales que tuvieron mayor sangrado. El equipo de investigación también observó que en general estos cambios se resolvían en el primer ciclo menstrual posterior a la vacunación.

El equipo de investigación enfatiza que estos hallazgos no deberían ser motivo de preocupación, pero sí validar las experiencias del público y asegurarle que, si se producen cambios en el flujo con la vacunación, la probabilidad es que sean pequeños o temporales.

Blair Darney, Ph.D., M.P.H.
Blair Darney, Ph.D., M.P.H. (OHSU)

“Observar un cambio inesperado en el ciclo menstrual puede ser alarmante”, dijo Darney. “Esperamos que este estudio les de a las personas la tranquilidad de que fueron escuchadas y que sus experiencias en relación con la menstruación son válidas. Como descubrimos en estudios anteriores, estos cambios a nivel de la población son pequeños y suelen resolverse en el ciclo posterior a la vacunación, y en general no deberían ser motivo de ansiedad o temor”.

Recomendamos a las personas que noten cambios prolongados en sus ciclos menstruales que pidan orientación a su médico.

Si bien este estudio no analizó por qué se producen estos cambios, el equipo de investigación señala que hay varias formas posibles en las que la respuesta inmunitaria que desencadena la vacuna podría causar cambios temporales en el ciclo menstrual. Sin embargo, es frecuente que las personas tengan variaciones en su ciclo de manera natural en cuanto a su duración y patrones de sangrado, lo que dificulta aislar la vacunación contra el COVID-19 como la única causa.

En adelante, las investigadoras esperan aprender más sobre el mecanismo biológico de estos cambios, y seguirán aprovechando los datos de las aplicaciones de seguimiento del ciclo para investigar otros cambios notificados en la menstruación después de la vacunación, como meses sin período, sangrado vaginal y dolor inesperados.

Darney, Edelman y sus colegas también estudiarán el efecto del COVID-19 en el ciclo menstrual, con base en la presunción de que la propia infección provoca cambios similares a los que se presentan después de la vacunación.

La investigación informada en esta publicación fue financiada por Eunice Kennedy Shriver National Institute of Child Health and Human Development (NICHD) y la oficina de investigación para la salud de la mujer de los NIH (Complemento NIH NICHD089957).

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