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Un año después de que se anulara la sentencia Roe, profesionales de ginecología y obstetricia informan el impacto devastador de la falta de acceso a servicios de aborto

La anulación de las protecciones federales para la práctica del aborto ha aumentado el riesgo para las personas y los médicos, y ha aumentado la presión sobre la capacidad del sistema de atención médica; las profesionales de OHSU afirman: ‘siempre ofreceremos un refugio seguro’
Las doctoras Alison Edelman, M.P.H., y María Rodríguez, M.P.H., han observado la afluencia de pacientes desde el fallo Dobbs de junio del 2022. A pesar de los esfuerzos de OHSU y en Oregón en general, los servicios de acceso al aborto, que deberían ser atención médica básica, son cada vez más inseguros e inaccesibles. (OHSU/Christine Torres Hicks)
Las doctoras Alison Edelman, M.P.H., y María Rodríguez, M.P.H., han observado la afluencia de pacientes desde el fallo Dobbs de junio del 2022. A pesar de los esfuerzos de OHSU y en Oregón en general, los servicios de acceso al aborto, que deberían ser atención médica básica, son cada vez más inseguros e inaccesibles. (OHSU/Christine Torres Hicks)

Fue un momento aterrador: una mujer empezó a perder líquido durante su embarazo. Le diagnosticaron un rompimiento de membranas prematuro, pretérmino, que es una complicación del embarazo cuando la bolsa de líquido amniótico que rodea al bebé se rompe. Una vez que la bolsa se rompe, aumenta el riesgo de sufrir una infección grave. Su equipo de atención médica le dijo que su bebé tenía muy pocas probabilidades de sobrevivir y le recomendó un aborto; sin embargo, como estaba en Idaho, no pudo recibir la atención recomendada.

Una nueva ley de Idaho prohíbe a los profesionales de atención médica que interrumpan embarazos. Debería haber esperado a que los latidos del feto ya no fueran detectables, o podría haber sufrido una emergencia médica, como una infección que pondría en riesgo su vida y su capacidad de tener hijos en el futuro.

Para recibir la atención que necesitaba, y que ella sabía que era la correcta para ella y su familia, se vio forzada a trasladarse a Oregón, lo que exigió tiempo y recursos para el viaje, el alojamiento y que alguien la cubriera en el trabajo y se ocupara del cuidado de sus niños. Aunque tiene seguro, la prohibición del aborto en Idaho implicaba que debía pagar todo de su bolsillo.

Aunque el equipo de atención de Oregon Health & Science University pudo tratarla, el resultado fue trágico: no solo debió sufrir la pérdida repentina de un embarazo deseado, sino que además se vio forzada a hacerlo lejos de su casa, su comunidad y su sistema de apoyo.

Los proveedores de OHSU observan que este tipo de situaciones aparecen todas las semanas, ya que Oregón ha estado recibiendo una afluencia importante de pacientes de otros estados en busca de servicios de aborto en el último año, cuando la corte suprema de Estados Unidos anuló el fallo de Roe v. Wade en su sentencia del caso Dobbs v. Jackson Women’s Health Organization, dando fin así a 50 años de protecciones federales para la práctica del aborto en Estados Unidos. Desde entonces, muchos estados han promulgado leyes como la de Idaho, prohibiendo totalmente los abortos o imponiendo otras restricciones extremas en torno al acceso al aborto.

Las consecuencias de estas peligrosas políticas:

  • Los servicios de aborto son cada vez más inseguros e inaccesibles, a pesar del hecho de que el acceso al aborto es esencial para el tratamiento de complicaciones en el embarazo, un problema de salud pública crítico para Estados Unidos teniendo en cuenta sus crecientes, y ya de por sí elevadas, tasas de morbilidad y mortalidad maternas.
  • Limitaron aún más el acceso a pacientes que ya enfrentaban importantes obstáculos de acceso a la atención médica, como las personas de color, inmigrantes, personas de bajos recursos y el colectivo LGBTQ+.
  • Pusieron a los proveedores de atención médica en riesgo de sanciones civiles y penales, incluida la prisión y la pérdida de su matrícula profesional.
  • Forzaron a muchas pacientes a trasladarse a estados como Oregón para recibir atención u optar por quedarse en sus casas y sufrir daños para su salud o continuar con un embarazo no deseado.
Alison Edelman, M.D., M.P.H., profesora de obstetricia y ginecología y directora de división de Planificación Familiar Compleja en la Facultad de Medicina de OHSU, realiza una ecografía en el Centro para la Salud de la Mujer de OHSU en Portland. (OHSU/Christine Torres Hicks)
Alison Edelman, M.D., M.P.H., profesora de obstetricia y ginecología y directora de división de Planificación Familiar Compleja en la Facultad de Medicina de OHSU, realiza una ecografía en el Centro para la Salud de la Mujer de OHSU en Portland. (OHSU/Christine Torres Hicks)

“Sabemos que cuando una persona quiere hacerse un aborto, pero no puede acceder, enfrenta consecuencias graves para su salud física, financiera y emocional”, dijo la Dra. Alison Edelman, M.P.H., profesora de obstetricia y ginecología y directora de la división Complex Family Planning en OHSU School of Medicine. “Si analizamos los datos disponibles del último año, es devastador pensar en la cantidad de personas que no pudieron acceder a la atención que necesitaban y querían con desesperación”.

Impacto en todo el país

Según datos de #WeCount, una iniciativa de notificación nacional de Society of Family Planning cuyo objetivo es dar cuenta de los cambios en el acceso a los servicios de aborto por estado, el fallo Dobbs tuvo como consecuencia un importante impacto en todo el país en términos de acceso al aborto. Lo más notable ha sido la disminución a nivel nacional en la cantidad mensual promedio de abortos realizados: entre julio de 2022 y marzo de 2023, la cifra acumulada de abortos no realizados con respecto a la cifra mensual promedio de abortos anteriores al período Dobbs fue de 25,640.

En Oregón ocurre lo contrario: los proveedores están observando un promedio de 100 a 300 abortos más por mes desde el fallo Dobbs. La mayoría de los abortos en el estado son realizados por un pequeño grupo de proveedores, por lo que cualquier aumento tiene un impacto significativo en la capacidad del sistema de salud.

Antes de Dobbs, los proveedores de OHSU atendían principalmente a personas de Oregón y Washington, y, en ocasiones, a personas de estados vecinos, si el paciente tenía algún lazo familiar u otra conexión con Oregón. Sin embargo, en el último año, la mayoría de los pacientes de OHSU que llegaban de otros estados provenían de Idaho y Texas, estados con algunas de las leyes más restrictivas. También, por primera vez, OHSU recibió pacientes de estados como Dakota del Sur, Oklahoma, Luisiana y Florida.

Y algunas personas llegaron desde estados donde el aborto sigue siendo legal, como Colorado y California, pero que se vieron forzadas a viajar para acceder a atención debido a los problemas de capacidad y los tiempos de espera largos causados por la afluencia de pacientes de otros estados.

Para los pacientes que llegan a Oregón, Edelman señala que rara vez se trata de un viaje fácil.

“Estas personas sufren una enorme demora para poder acceder a atención por limitaciones financieras, porque deben organizar una licencia laboral y buscar a alguien que se ocupe del cuidado de sus hijos, la logística del viaje y los obstáculos dentro del propio sistema de atención médica”, dice. “Como podrán imaginar, las personas que logran llegar a nosotros con frecuencia se sienten confundidas, atemorizadas y han atravesado una situación bastante traumática. Gestionar este aumento en la demanda de servicios exige más tiempo y recursos, pero siempre seremos un refugio seguro al que estas personas puedan acudir”.

OHSU: El aborto constituye un servicio de atención médica

OHSU se ha mantenido firme en su posición de que, como centro médico académico orientado por una misión arraigada en la salud, la ciencia y el compromiso con el bienestar de todas las personas, seguirá prestando servicios de salud reproductiva —incluidos servicios de aborto— a todos los pacientes que lo necesiten, y que educará a la próxima generación de profesionales de la salud además de seguir avanzando en la investigación de vanguardia.

De cara a los ataques constantes contra los derechos reproductivos, OHSU ha sido líder en atención médica y educación reproductiva, con iniciativas como:

María Rodríguez, M.D., M.P.H., profesora de obstetricia y ginecología en la Escuela de Medicina de OHSU y directora del Centro para la Equidad en Salud Reproductiva de OHSU, dice que “el año pasado fue una realidad muy aterradora. Ahora estamos viendo las consecuencias muy reales que la decisión de Dobbs y todas las demás políticas destinadas a restringir la salud reproductiva están teniendo en las personas de todo el país”. (OHSU/Christine Torres Hicks)
María Rodríguez, M.D., M.P.H., profesora de obstetricia y ginecología en la Escuela de Medicina de OHSU y directora del Centro para la Equidad en Salud Reproductiva de OHSU, dice que “el año pasado fue una realidad muy aterradora. Ahora estamos viendo las consecuencias muy reales que la decisión de Dobbs y todas las demás políticas destinadas a restringir la salud reproductiva están teniendo en las personas de todo el país”. (OHSU/Christine Torres Hicks)

“La decisión personal de tener o no un hijo no solo es un derecho humano fundamental, sino también un factor crítico para la salud y el bienestar”, dijo la Dra. María Rodríguez, M.P.H., profesora de obstetricia y ginecología en OHSU School of Medicine y directora del Centro para la equidad en salud reproductiva de OHSU. “En el último año la realidad nos ha atemorizado. Ahora observamos las consecuencias muy reales que el fallo Dobbs y todas las demás políticas públicas creadas para restringir el acceso a servicios de salud reproductiva tienen para las personas de todo el país”.

Rodríguez enfatizó el papel fundamental que cumplen los estados como Oregón, que son una especie de santuario en la lucha por la justicia reproductiva: “Aquí, en Oregón, sabemos que nuestra responsabilidad de garantizar que las personas de otros estados puedan acceder a la atención crítica que necesitan es más importante que nunca. Seguiremos haciendo todo lo posible para garantizar que todas las personas tengan acceso a servicios de aborto legales y seguros”.

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