Una única extracción de sangre para detectar más de 50 tipos de cáncer aumentó considerablemente la detección de la enfermedad al incorporarse a las pruebas de detección habituales, identificando cánceres que, de otro modo, podrían haber pasado inadvertidos hasta etapas más avanzadas, según un nuevo estudio del Knight Cancer Institute de Oregon Health & Science University.
Los resultados del estudio PATHFINDER 2, publicados hoy en Nature Medicine, muestran la eficacia de la prueba Galleri® de GRAIL, que usa un algoritmo de aprendizaje automático para examinar patrones químicos que distinguen el ADN sin células proveniente de células sanas del de células cancerosas.
Los hallazgos llegan en un momento crucial para el campo de la detección temprana de múltiples tipos de cáncer. El miércoles, el Dr. Nima Nabavizadeh, autor principal del estudio, profesor de medicina radiológica y director de investigación clínica sobre detección temprana en el Knight Cancer Institute de OHSU, tiene previsto presentar los resultados ante un comité asesor de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) que evalúa la evidencia que respalda la posible aprobación de la prueba Galleri.
“Realizamos pruebas de detección para solo cinco tipos de cáncer; sin embargo, aquellos para los que no existen pruebas causan hasta el 70% de las muertes por cáncer en este país. Esa es la brecha que esta prueba de sangre ayuda a cerrar”, señala Nabavizadeh. “Detecta muchos de estos cánceres mientras aún son asintomáticos y están localizados, cuando su cura todavía es posible. No sustituye a las pruebas de detección estándar, sino que constituye un complemento eficaz para ellas.
“Al utilizarlos conjuntamente, detectamos muchos más cánceres en una etapa temprana”.
Detección temprana
El ensayo PATHFINDER 2, el estudio que respalda la solicitud de GRAIL para la aprobación de la prueba Galleri por parte de la FDA, reclutó a 35,878 adultos de 50 años o más en Estados Unidos y Canadá, lo que lo convierte en el mayor estudio de intervención para la detección temprana de múltiples tipos de cáncer realizado en Norteamérica. OHSU fue el centro de inscripción más grande y principal del estudio, con aproximadamente 6,100 participantes inscritos por el equipo de Investigación Clínica de Detección Temprana Knight (Knight Early Detection Clinical Research).
Los resultados recién publicados mostraron que incorporar Galleri a las recomendaciones clínicas para la prueba de detección de cánceres de mama, colorrectal, de cuello uterino y de pulmón multiplicó por 6.5 el número de cánceres detectados mediante la prueba. Entre los cánceres detectados recientemente mediante el análisis de sangre, casi la mitad se diagnosticaron en las etapas 1 a 2, y cerca de tres cuartas partes se diagnosticaron en las etapas 1 a 3, cuando con mayor frecuencia es posible un tratamiento curativo. Además, el 70% correspondía a cánceres para los que actualmente no existen recomendaciones nacionales de pruebas de detección.
Los hallazgos sugieren que la prueba podría ayudar a abordar una de las mayores limitaciones en la detección del cáncer hoy en día. Si bien los estadounidenses se someten habitualmente a pruebas de detección de cánceres de mama, colorrectal, de cuello uterino, de pulmón y de próstata, muchos de los cánceres más mortales, incluidos los de páncreas, ovario, hígado y vías biliares, suelen diagnosticarse únicamente cuando ya han aparecido los síntomas.
Para Franklin Weingarten, médico jubilado de Oregón que se inscribió en el estudio de OHSU a los 84 años, los resultados del estudio son de corte personal.
Galleri detectó una señal de cáncer originada en el hígado, lo que finalmente llevó a los médicos a diagnosticar colangiocarcinoma, un cáncer de las vías biliares raro y a menudo mortal para el cual no existe una prueba de detección rutinaria y que, con frecuencia, solo se descubre una vez que aparecen los síntomas.
Dado que su cáncer se detectó a tiempo, los cirujanos pudieron extirparle parte del hígado. A sus 88 años, Weingarten sigue sin cáncer.
“Si hubiera esperado a tener algún síntoma, la enfermedad habría sido esencialmente incurable”, afirma Weingarten. “Ya he conseguido una prolongación de dos años de vida y espero vivir bastantes años más. Me han dicho que no son necesarias más pruebas. Estoy curado”.
Nabavizadeh indica que se ha convertido en algo muy positivo poder tratar a sus pacientes en las primeras etapas de la enfermedad, cuando todavía puede ayudarlos.
“Ver lo que pasó con Franklin fue increíble. No presentaba síntomas y el cáncer se detectó cuando aún estaba localizado”, dijo. “Sin el análisis de sangre, la alternativa para él podría haber sido presentar ictericia en el servicio de urgencias y, probablemente, una enfermedad avanzada, irresecable quirúrgicamente e incurable”.
Detección de más cánceres
Tal como se describe en el estudio de Nature Medicine, siete de cada diez cánceres detectados recientemente por Galleri en el ensayo PATHFINDER 2 eran cánceres para los que no existían recomendaciones nacionales de detección. Esa brecha es precisamente donde la tecnología de detección temprana de múltiples tipos de cáncer busca marcar la diferencia, explica Nabavizadeh. Galleri detectó una señal de cáncer en 287 participantes. De ellos, 173 fueron finalmente diagnosticados con cáncer, lo que arrojó un valor predictivo positivo del 60.3%. La prueba también demostró una especificidad del 99.64%, lo que se traduce en una tasa de falsos positivos de tan solo el 0.36%.
“Lo que a menudo se malinterpreta es la tasa extraordinariamente baja de falsos positivos, resultado de una alta especificidad muy intencionada y prevista por diseño”, afirma Nabavizadeh. “Si un paciente obtiene un resultado positivo con la prueba Galleri, existe al menos un 60% de probabilidades de que se detecte un cáncer. Esa confianza en un resultado positivo es órdenes de magnitud mayor que la que tenemos con muchas pruebas tradicionales de detección de cáncer”.
Los investigadores también informaron que Galleri predijo correctamente la ubicación del cáncer en el organismo en el 91.3 % de los casos, lo que ayudó a los médicos(as) a enfocar las pruebas diagnósticas de manera eficiente y a evitar procedimientos innecesarios. Entre los más de 35,000 participantes evaluados en cuanto a seguridad, solo el 0.6 % se sometió a un procedimiento invasivo tras un resultado positivo, y la mayoría de dichos procedimientos no fueron quirúrgicos.
Líder en la detección temprana
Para el Knight Cancer Institute de OHSU, PATHFINDER 2 representa más que un ensayo clínico exitoso.
Nabavizadeh afirma que el estudio es probablemente el ensayo clínico de intervención más grande realizado hasta la fecha a través del Knight Cancer Institute y que ha colocado a OHSU como líder nacional en el campo, en rápida evolución, de la detección temprana del cáncer.
Dicha escala, señaló, fue posible gracias a la dedicación y experiencia del Equipo de Investigación Clínica de Detección Temprana del Knight y de sus colaboradores en todo Oregón, entre ellos la Oregon Rural Practice-based Research Network (red de investigación basada en la práctica rural de Oregón), que opera en el Columbia River Gorge; el programa de Alcance y Participación Comunitaria (programa Community Outreach and Engagement) del Knight; el St. Charles Health System en Bend; el Salem Hospital; y el Bay Area Hospital en Coos Bay.
“Un ensayo de este alcance no es posible sin un equipo extraordinario y verdaderos socios en todo el estado”, asevera Nabavizadeh. “Cada uno de estos sitios y colegas hizo posible llevar esta investigación a comunidades de todo Oregón. El equipo de coordinadores de investigación clínica, gerentes de asuntos regulatorios y subinvestigadores que participaron en este ensayo en todo Oregón está integrado por 98 personas”.
“Nuestro equipo de investigación clínica cuenta ahora con la que posiblemente sea la experiencia más sólida del mundo en la prestación de pruebas de detección temprana de múltiples tipos de cáncer, la interpretación de los resultados y la evaluación de pacientes con hallazgos positivos”, añade. “Este campo aún está en desarrollo. Estamos ayudando a definir cómo se evalúa a estos pacientes y cómo se comunica con ellos, cómo se diseñan las vías diagnósticas y cómo los sistemas de salud pueden gestionar de manera eficiente este nuevo tipo de prueba detección de cáncer”.
Esa experiencia ha incluido trabajar en trayectorias de pacientes tanto sencillas como complejas.
Un participante del estudio PATHFINDER 2, Bart Dawkins, de 68 años y residente en The Dalles, Oregón, obtuvo un resultado positivo que condujo al diagnóstico de carcinoma hepatocelular en fase inicial, el tipo más frecuente de cáncer de hígado primario. Tras un proceso de diagnóstico rápido y eficiente, orientado por el origen de la señal de cáncer indicado por la prueba, Nabavizadeh pudo poner a Dawkins en contacto inmediato con el equipo multidisciplinario de hígado de OHSU para que recibiera tratamiento oportuno. Tras desarrollar posteriormente un cáncer distinto en otra zona del hígado, Dawkins continúa recibiendo atención en OHSU, donde está siendo evaluado para un trasplante de hígado.
“Detectar el cáncer de Bart en la etapa en que lo hicimos es lo que permitió que fuera candidato para un tratamiento curativo, que incluía incluso un trasplante de hígado”, dice Nabavizadeh. “La detección temprana no solo permitió encontrar el cáncer, sino que preservó sus opciones de curación”.
Siguiente: ALCANZAR e INFORMAR
Mientras continúa la revisión federal, OHSU mira hacia el futuro.
El equipo de investigación clínica de detección temprana Knight inscribe a participantes en el estudio REACH, que evalúa pruebas anuales de detección temprana de múltiples cánceres entre los beneficiarios de Medicare. El proceso de inscripción está en marcha en OHSU y se ha extendido a centros comunitarios de todo Oregón, incluidas las zonas de Columbia River Gorge, Astoria y Coos Bay.
OHSU también se prepara para lanzar un estudio denominado INFORM, una colaboración con el Dana-Farber Cancer Institute y Jackie Shannon, Ph.D., directora asociada de extensión y participación comunitaria del Knight Cancer Institute de OHSU y profesora de la División de Ciencias Oncológicas (ciencia poblacional) de la School of Medicine de OHSU. El estudio INFORM evaluará pruebas de detección temprana de múltiples tipos de cáncer en personas identificadas a través del Healthy Oregon Project como individuos con riesgo hereditario de cáncer, antecedentes familiares importantes de cáncer o síndromes de predisposición genética al cáncer. Se espera que el estudio proporcione acceso a pruebas a domicilio mediante telesalud, servicios móviles de flebotomía y laboratorios colaboradores de la comunidad.
En conjunto, los programas reflejan el creciente impulso de una tecnología que, según muchos investigadores, podría transformar fundamentalmente la detección del cáncer.
“Estamos en un momento decisivo”, dijo Nabavizadeh. “La promesa de detectar decenas de cánceres mediante un único análisis de sangre es real; sin embargo, una promesa no equivale a una prueba, y los ensayos clínicos rigurosos son la manera en que una tecnología de este tipo se gana su lugar antes de su comercialización.
“PATHFINDER 2 y los estudios complementarios en el Reino Unido están haciendo avanzar esa evidencia, y nuestro equipo de OHSU seguirá trabajando para impulsar el campo de la detección temprana”.
Pacientes como Dawkins afirman que esa posibilidad es lo que hace que la tecnología resulte tan atractiva.
“Gracias a Dios por esa prueba”, dice Dawkins. “Creo que todo el mundo necesita hacerse estos análisis de sangre. Potencialmente les salvará la vida”.
Nabavizadeh ha desempeñado funciones de consultoría o asesoramiento para GRAIL, Inc. y Exact Sciences, y ha recibido honorarios de Roche Diagnostics y MJH Life Sciences. N.N. no posee acciones ni participaciones en el capital relacionadas con este trabajo.
El estudio fue diseñado y financiado por GRAIL, Inc. La entidad financiadora también participó en la curación, el análisis y la interpretación de datos, así como en la redacción y aprobación de la publicación.
Contexto más amplio: Galleri en el Reino Unido
PATHFINDER 2 se diseñó para evaluar el rendimiento de la prueba en una población de Estados Unidos, cuántos cánceres detecta y con qué precisión y seguridad, en un estudio en el que todos los participantes recibieron el tratamiento. Determinar si la detección temprana de esos cánceres logra, en última instancia, reducir los diagnósticos en etapas avanzadas es una cuestión que depende de la aleatorización; este aspecto está siendo investigado por NHS-Galleri, un ensayo controlado aleatorizado independiente realizado en el Servicio Nacional de Salud del Reino Unido.
Los resultados de esos estudios se publicaron hoy en el New England Journal of Medicine y en Nature Medicine. NHS-Galleri inscribió a cerca de 140,000 participantes en 10.5 meses.
Si bien el ensayo no halló una reducción estadísticamente significativa en el número combinado de cánceres en estadios 3 y 4, con el tiempo surgió una tendencia favorable. Sus hallazgos secundarios fueron notables: Al analizar 12 de los cánceres más letales, los diagnósticos en estadio 4 disminuyeron considerablemente, más de un 20 % en las rondas segunda y tercera de cribado, a la par que se registró un aumento notable de los cánceres detectados en los estadios 1 y 2, así como una tasa de detección global aproximadamente cuatro veces mayor cuando se incorporó el análisis de sangre a las pruebas de detección estándar.
El Dr. Nima Nabavizadeh, quien dirigió el estudio PATHFINDER 2 de la Oregon Health & Science University pero no participó en el estudio NHS-Galleri, señaló que los resultados combinados de las etapas 3 y 4 probablemente reflejan una característica propia de cualquier primer año de cribado poblacional: la existencia de una reserva de cánceres en etapa 3, asintomáticos y previamente no detectados, que la prueba saca a la luz de una sola vez.
“Lo que más me impactó fue la magnitud, hasta entonces desconocida, de los cánceres asintomáticos en estadio 3 en la población general, que NHS-Galleri detectó en su primera ronda de pruebas de detección”, explica Nabavizadeh. “Muchos son curables, y detectarlos en la etapa 3 no significa que todo esté perdido, especialmente dados los recientes avances en inmunoterapia, radiación y otras terapias novedosas. La transición combinada de la etapa 3 a la 4 es solo uno de los muchos criterios de valoración necesarios para evaluar la utilidad clínica de las recomendaciones de las pautas, será esencial un seguimiento más prolongado para responder esa pregunta”.