Una residente de Ashland con síndrome de Cushing es la primera persona en Oregón a la que se le han extirpado ambas glándulas suprarrenales simultáneamente, en una cirugía pionera realizada en Oregon Health & Science University.
La adrenalectomía bilateral se realiza típicamente de forma secuencial, en una intervención que normalmente se lleva a cabo a lo largo de cuatro o cinco horas. Al hacer que dos cirujanos operaran simultáneamente a través de la espalda de la paciente, eliminaron la necesidad de girarla y redujeron el tiempo del procedimiento aproximadamente a la mitad.
Marcó el hito más reciente en innovación quirúrgica para OHSU, el centro médico académico del estado.
“Todo transcurrió sin contratiempos”, dice el cirujano Dr. Shawn Hsu.
“Siempre es agradable operar con un colega”, añadió su colega y cirujano compañero, el Dr. James Lim.
Para la paciente Raven Stamper, de 29 años, la adrenalectomía bilateral realizada el 5 de mayo puso fin a un largo y tortuoso misterio médico que resultó ser causado por una variante rara del síndrome de Cushing, una afección en la que el organismo se expone a un exceso de cortisol. La afección fue popularizada por la comediante Amy Schumer hace dos años. Stamper está en recuperación y preparándose para volver a trabajar como masajista en el sur de Oregón.
“Estoy increíblemente agradecida con todos en OHSU”, dice. “Me sentí súper segura y cuidada, y en las mejores manos en las que podía estar. Estoy muy, muy agradecida”.
Un caso ideal
Lim, profesor asociado de cirugía (oncología quirúrgica) en la School of Medicine de OHSU, es uno de los pocos cirujanos en el Noroeste del Pacífico con formación avanzada de especialización en cirugía endocrina, específicamente en cirugías de tiroides, paratiroides y glándulas suprarrenales. Después de que Hsu llegara en 2024, tras haberse formado en la misma subespecialidad quirúrgica en Columbia University, Lim buscó la oportunidad de unirse a Hsu para realizar el procedimiento de manera simultánea en un mismo paciente.
El caso de Stamper era ideal.
“Me dijeron que el tiempo de la cirugía se reduciría a la mitad, con menos tiempo bajo anestesia”, explica Stamper. “Eso me pareció bien”.
El equipo accedió a las glándulas suprarrenales simultáneamente a través de la espalda, en lugar de hacerlo a través del abdomen. Este abordaje retroperitoneal solo se puede hacer por cirujanos suprarrenales con formación especializada y constituye la única forma de acceder a ambas glándulas suprarrenales de manera simultánea y únicamente si se dispone de un segundo cirujano con la pericia requerida.
“Fue interesante poder hacerlo al mismo tiempo y gestionar la logística de dos equipos quirúrgicos”, asevera Lim. “Fue estupendo poder hacer esto con éxito para beneficio de la paciente”.
Una afección rara
El síndrome de Cushing se produce cuando el cuerpo se expone a un exceso de la hormona cortisol.
Las razones pueden variar, pero en casos raros —se estima que menos del 2 %— se debe a un trastorno de las glándulas suprarrenales que provoca que produzcan un exceso de cortisol. Las glándulas suprarrenales, cada una del tamaño aproximado de un limón pequeño, se sitúan arriba de cada riñón. Producen hormonas, incluido el cortisol, generalmente bajo la dirección de la glándula pituitaria en el cerebro, que regula el sistema endocrino del cuerpo.
“En casos raros, las glándulas suprarrenales desarrollan estos pequeños nódulos que producen cortisol de manera autónoma, independientemente de lo que haga la glándula hipófisis”, señala la neuroendocrinóloga Dra. Elena Varlamov, profesora asociada de cirugía neurológica y medicina (endocrinología, diabetes y nutrición clínica) en la School of Medicine de OHSU y miembro del OHSU Pituitary Center.
Varlamov diagnosticó a Stamper después de que fuera remitida por su médico de atención primaria y, posteriormente, por un especialista en la cercana Medford.
Afirma que la cirugía fue la culminación de una serie de síntomas misteriosos que se remontaban a su adolescencia en Ashland. El más notorio consistía en la facilidad para desarrollar hematomas, lo cual puede ser causado por el exceso de cortisol que adelgaza la piel. Con el tiempo, tal exceso de cortisol puede derivar en afecciones potencialmente letales, incluidas enfermedades cardiacas, infecciones y diabetes. También conduce a la osteoporosis, o pérdida de densidad ósea.
Ahora que se ha sometido al procedimiento, deberá tomar medicamento de por vida para reemplazar las hormonas que normalmente producen las glándulas suprarrenales.
Stamper dice estar entusiasmada de dar fin al misterio médico.
“Me siento de lo mejor. “Estoy muy emocionada de que mis niveles de cortisol hayan bajado lo suficiente como para poder seguir con mi vida”, finaliza.